Ilia contra Frondizi: un debate trasnochado

El torpe relato sobre el presidente Arturo Umberto Illia, financiado por el gobierno, que se expresa en el video, “Illia, ciudadano presidente”, difundido por la TV Pública, generó varias respuestas acordes al agravio en que allí se incurre sobre la persona y la gestión del presidente Arturo Frondizi. Hubo cartas a los diarios y análisis publicados en el sitio Visión Desarrollista.

UN DEBATE TRASNOCHADO QUE EXPRESA FALSEDADES HISTÓRICAS Y EXHIBE SECTARISMO

Nuestra institución envió al respecto una carta al diario La Nación que no fue publicada, cuyo texto es el siguiente:

Señor Director del diario La Nación:

Hace pocos días se recordó el derrocamiento del presidente Arturo Umberto Illia, destacando su honestidad y su adhesión a valores republicanos y democráticos.

Lamentablemente Illia cedió a la tentación demagógica de anular los contratos petroleros que permitieron, durante la gestión del doctor Arturo Frondizi (1958-62), triplicar la producción de petróleo y cuadruplicar la extracción de gas. La Argentina consiguió así el autoabastecimiento de hidrocarburos y dejó de gastar divisas (que no había) para potenciar el desarrollo e integración de la Nación en otros sectores claves. La decisión de rescindir unilateralmente esos contratos supuso indemnizar a las compañías, aún en los casos que no correspondía. La producción cayó y las reservas también, y entonces solapadamente se renegociaron algunos contratos, pero el autoabastecimiento se había perdido.

Por Radio Nacional se enlodaba sistemáticamente el honor de los patriotas que habían concebido y llevado a cabo aquella gesta: Frondizi, Frigerio y Sábato. Ellos solicitaron entonces derecho a réplica, exigiendo un minuto por cada hora que se había utilizado en el medio oficial para difamarlos y calumniarlos. Ese reclamo no fue siquiera respondido. Debió constituirse una Comisión Investigadora en el Congreso, donde los protagonistas pudieron defenderse y de acusados se convirtieron en acusadores.

Décadas después un presidente constitucional, el Dr Raúl Alfonsín, enmendó aquella afrenta al interés nacional y puso en marcha el Plan Houston, retomando ideas que aplicaron con éxito Frondizi-Frigerio-Sábato.

Desde hace años la ciudadanía viene reconociendo la calidad de estadista del presidente Arturo Frondizi, quien tras su derrocamiento estuvo preso en la isla de Martín García y luego confinado en Bariloche (inclusive en los primeros tiempos del doctor Illia). Sin embargo, la historia le está haciendo justicia. Frondizi vivió austeramente, y sólo legó un departamento en la calle Beruti, y una casita de madera en las dunas de Ostende, construida con sus manos, que hoy es patrimonio provincial y municipal en el Partido de la Costa.

Sería bueno que, con los dos siglos de la Patria, tengamos la honestidad intelectual de no mezclar memoria con historia, o lo que es peor, vivir solo en el relato, y no abriéndose a la consistencia de los hechos.

Fundación Centro de Estudios Presidente Arturo Frondizi
Hugo Carassai – Presidente

Debates

En Visión Desarrollista, editado por Sebastián Ibarra y Francisco Uranga se hace un análisis pormenorizado bajo el título: “Homenaje a Illia o denigración de Frondizi?, con la colaboración de José Giménez Rebora, que incluye además interesantes anexos documentales que ponen en evidencia la hipocresía con que el gobierno del Dr. Illia manejó el tema petrolero, pues al anuncio demagógico de la anulación de los contratos con YPF que en menos de tres años permitieron alcanzar el autoabastecimiento de hidrocarburos le siguieron pagos de indemnizaciones y renegociaciones que establecieron la continuidad de algunos de esos acuerdos, dando garantías a las empresas de “honorabilidad”.
Esos anexos figuran en:
http://www.visiondesarrollista.org/no-ocupacion-las-areas-acuerdos-extrajudiciales-renegociacion-contratos-anulados-1963/
y en:
http://www.visiondesarrollista.org/contratos-petroleros-exculpacion-las-companias/
Una reacción elocuente de Máximo Merchensky, también puede leerse con provecho:
http://www.visiondesarrollista.org/illia-frondizi-perspectiva/
Todo ello a su vez repercutió en Facebook, con otras intervenciones, entre ellas la de Ferrari del Sel, que son relativamente fáciles de buscar para quienes frecuentan las redes sociales.

Conclusiones

En este caso se ha constatado nuevamente que el resentimiento, cuando está anclado en prejuicios oscuros, permanece intacto con el paso del tiempo y sólo desaparece con sus protagonistas. No importa la verdad histórica. Se afirma cualquier cosa con tal de seguir expresando esos sentimientos revanchistas y rencores mineralizados.

Interesa señalar, para concluir este curioso e insignificante episodio, la postura de obsecuencia hacia los Estados Unidos que expresan los entrevistados, sin ningún rubor, porque en ello tampoco ha hecho mella el tiempo. Emilio Gibaja trasmite casi con candor que ellos se sintieron seguros, con la anulación de los contratos, cuando el delegado norteamericano, el subsecretario de Estado, Everell Harriman les preguntó si el gobierno radical pensaba indemnizar a las compañías y ellos contestaron: “por supuesto”, y cumplieron, del modo tramposo como se ha explicado más arriba, reconduciendo los contratos y pagando incluso indemnizaciones cuando no correspondía, por tratarse de contratos con riesgo minero, en el caso de las empresas Shell y Esso. El de la Tennessee tiene un tópico interesante, porque YPF incorporó todo lo hecho por esa compañía en Tierra del Fuego y lo presentó como logros propios.

Esa actitud de convergencia con la diplomacia norteamericana fue consecuente con el apoyo que durante la gestión de Illia los radicales brindaron a la invasión norteamericana a Santo Domingo, en 1965. Cuando se trataba de “combatir al comunismo”, daban codazos para estar en primera fila. Esto fue crudamente analizado por un opúsculo que publicó el gran intelectual y patriota, Isidro Odena. Don Hipólito en su tumba, estaría revolviéndose.

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